Avance de zonas de Mists of Pandaria: Cima Kun-Lai
por Blizzard Entertainment el September 18th a las 11:44pm

En palabras de Wrathion, Pandaria es una tierra de "historia, misterio… y oportunidades". ¡La Cima Kun-Lai tiene todo eso! Hemos estado explorando las diferentes zonas de Pandaria y charlando con sus diseñadores. Hoy hemos secuestrado un rato a Dave 'Fargo' Kosak, diseñador jefe de misiones de World of Warcraft, para hablar de la majestuosidad de la Cima Kun-Lai.

Kun-Lai Summit Hero

Shado-Pan Hero

P: ¿Podrías decirnos tres de tus ubicaciones favoritas, o lugares que crees que los jugadores no se deberían perder en su primera visita por la zona?

R: ¡Es difícil nombrar solamente tres! La Cima Kun-Lai es una de las zonas más grandes de la expansión y abarca una enorme extensión de terreno. Comenzaréis por las estepas de las tierras altas y os abriréis paso hacia la falda de una enorme cordillera, hogar de las terribles tribus de los hozen de la montaña y escenario de una invasión yaungol. Seguid avanzando ladera arriba y acabaréis ateridos por el frío de los picos. Hay incluso un bosquecillo que bordea las orillas del norte, así que por poca variedad no será, desde luego.

Pero si tuviera que hacer de guía turístico, hay sin duda sitios que no os podéis perder.

Para empezar, solamente llegar a la zona es ya una aventura. Atravesaréis la Escalera Velada, tallada directamente en la ladera norte del Valle de los Cuatro Vientos. No olvidéis leer la historia de la escalera en un lugar de descanso que hay a un tercio de la subida, y luego paraos a echar un trago en la Taberna en la Niebla. ¡Ya casi habéis llegado! Procurad no mirar directamente al saurok albino al navegar por un río subterráneo camino de la Aldea Binan, el mayor asentamiento pandaren de la zona.

Si os apetece hacer algo de alpinismo, hay un par de picos dignos de mención. La Cumbre Kota es famosa por sus bayas y por el iracundo yeti que se las come. Corren rumores de que un maestro de mascotas pandaren vive cerca de la cima. Una pista: los rumores son ciertos. Pero incluso la imponente Cumbre Kota palidece en comparación con su vecino, el Monte Nieverest, el pico más alto de Azeroth. (Lo hemos medido.) Diría que la vista desde allí arriba es tremenda, pero básicamente estás por encima de las nubes. Es impresionante. Cuenta la leyenda que el último emperador pandaren subió a la cima buscando la sabiduría del Dragón de Jade... y vosotros tendréis también vuestros motivos para realizar esa ascensión.

Y si tuviera que quedarme con solo tres lugares, supongo que no podría olvidarme del

Monasterio del Shadopan. Es el cuartel general de la primera y única línea de defensa de Pandaria: el Shadopan. El último emperador les encomendó la sagrada misión de proteger el país de la energía oscura de los sha. También guarnecen el Espinazo del Dragón y protegen a la gente común del terror de los mántides. Son muchas cosas de las que ocuparse, así que como podréis suponer su monasterio funciona como fortaleza y como lugar de contemplación profunda. Resguardado en los picos, su belleza quita el aliento. Los Shadopan necesitarán vuestra ayuda cuando el monasterio sea invadido por los sha; seguramente conseguiréis hacer méritos ante la facción si os adentráis en la mazmorra y les echáis una mano.

   

P: Desde la perspectiva de la historia, ¿cuáles son los principales hechos que aquí suceden?

R: ¡No son pocos! Uno de nuestros principales objetivos con Mists of Pandaria era incluir más zonas no lineales, y Kun-Lai es el mejor ejemplo de ello. Así que son muchas las cosas que pasan, y hay mucho por explorar y descubrir.

El Sha de la ira ha escapado de su prisión del Monasterio del Shadopan y está causando estragos por toda la zona. Si reunís una banda podéis aporrearlo hasta hacer que vuelva allí de donde salió, pero de lo contrario es mejor que lo evitéis. Está desquiciando a todos los lugareños.

Por ejemplo, los agresivos hozen de la montaña que viven en las tierras altas están fuera de sí de rabia. Los grúmel del lugar que van de aquí para allá con sus mercancías por "La Senda Arpillera" están siendo masacrados, así que si tenéis tiempo les vendría muy bien vuestra ayuda.

Mientras, los hechos del Desierto del Pavor han sacado a los yaungol de sus tierras natales, llevándolos más allá del muro. En cuanto penetran en las tierras pandaren se ponen a arrasar el lugar. Sus tropas itinerantes han dejado un rastro de destrucción a su paso. Tanto la Alianza como la Horda pueden arrimar el hombro para ayudar a cambiar el curso de la batalla, y de paso podrán reclamar un par de localidades clave del centro de la zona.

Los trols Zandalari no planean nada bueno. Son antiguos aliados de los cocos de Pandaria, los mogu. Localizar a los Zandalari significará adentrarse en el Valle de los Emperadores, un antiguo y desparramado cementerio en lo alto de las montañas, y en última instancia conducirá a un intento desesperado de salvar una aislada aldea pandaren de la costa.

Por último, esta zona presenta un evento que considero el núcleo emocional de toda la expansión. El Tigre Blanco, uno de los cuatro Augustos Celestiales que custodian Pandaria, os aguarda aquí en su templo de Kun-Lai. Hay un encendido debate sobre el sagrado corazón del imperio pandaren, y sobre si se debería dejar entrar o no a otras razas mortales de más allá de las brumas. ¿Podréis influir en su decisión?

   

P: Has mencionado todo tipo de nuevas razas y facciones: ¡Los yaungol! ¡Los mogu! ¡Los grúmel! ¿Quiénes son?

R: Nuestro objetivo desde el principio ha sido que Pandaria pareciera un lugar nuevo, con su propia ecología. Está claro que aquí en Kun-Lai hay varias culturas en conflicto.

Los yaungol son una rama de la raza tauren. Quedaron atrapados en Pandaria cuando el continente se separó durante el Cataclismo de hace diez mil años. Son un pueblo orgulloso y quisieron conservar su estilo de vida nómada: no querían someterse a la autoridad de ningún emperador. Se han visto obligados a sobrevivir en las ásperas tierras de más allá del Espinazo del Dragón, donde están en perpetuo conflicto con los mántides. Ello ha hecho que sean extremadamente duros.

En el extremo opuesto tenemos a los pequeños y humildes grúmel. Estos chiquitines han sido mensajeros y mercaderes desde los tiempos del antiguo imperio mogu. Son capaces de transportar mercancías que superan varias veces su propio peso. Su principal ruta comercial, la Senda Arpillera, es la única vía de contacto con el Monasterio del Shadopan. La primera vez que llegáis a la zona, el camino sufre los ataques de los vandálicos hozen de la montaña, y a los pequeños grúmel les vendría muy bien vuestra ayuda. Ah, y ya que estáis, no olvidéis visitar el Bazar Grúmel, un mercado descomunal donde encontraréis una de las monturas más lujosas de Pandaria: el yak de gran expedición.

De los salvajes mogu ya hemos hablado en otras partes, pero es aquí en Kun-Lai, hogar del Valle de los Emperadores, donde podréis profundizar realmente en su historia. Hace miles y miles de años, los mogu se dividieron en tribus y reinos en guerra. Luego llegó Lei Shen, "el Rey del Trueno". Tras partir unos cuantos cráneos logró que todos los mogu doblaran la rodilla ante él. Entonces procedió a conquistar y esclavizar a todas las demás razas pandaren, a unificar el idioma y a crear el primer imperio. Fue Lei Shen quien inició la construcción del Espinazo del Dragón, y probablemente fuera él el primero en forjar una alianza con los antiguos Zandalari. El imperio mogu fue derrocado hace mucho tiempo en la revolución pandaren, pero si surgiera alguien que volviera a unir a los mogu... bueno, la cosa se pondría fea.

Aquí en Kun-Lai conoceréis también a una importante facción. Los Shadopan necesitan vuestra ayuda. Primero ayudáis a repeler la invasión de los yaungol y a volver a asegurar el muro. Luego los podéis ayudar a purgar su monasterio de los males de los sha. En cuanto os ganéis su confianza, podéis arremangaros y colaborar con ellos en su campaña por las Estepas de Tong Long... Ah, pero me estoy adelantando. ¡Eso es otra zona para otro día!