Vashj'ir: supervivencia en las profundidades

por Blizzard Entertainment el April 15th a las 12:00am

Antaño fue una gran ciudad Altonato que dio cobijo a algunos de los elfos de la noche más reverenciados de Kalimdor, Vashj’ir, fue engullida por el Mare Magnum durante la Brecha y se creyó perdida para la eternidad. La Reina Azshara, la otrora amada líder de los elfos de la noche, escapó de la muerte en las profundidades del mar cuando el Pozo de la Eternidad implosionó. Pero tal salvación tuvo un gran precio, ya que la reina y muchos de sus antiguos Altonato fueron transformados en los monstruosos naga, condenados a vagar los mares durante miles de años. Su existencia sigue siendo un gran misterio para las gentes del Azeroth moderno, aunque el Anillo de la Tierra ha descubierto que los nagas de Azshara están atacando Vashj’ir con un propósito desconocido mientras los lamentos de los elementos desde el abismo retumban en todo Azeroth.

La Ciudad Sumergida

Vashj’ir es una zona de nivel 78-82 en World of Warcraft: Cataclysm en la que los jugadores serán llamados a explorar las profundidades del Mare Magnum e impedir a los naga hacerse con el inconmensurable poder del reino de Neptulón el Cazador de Mareas. Esta expansiva zona subacuática mostrará una lucha sin precedentes por la supervivencia contra los naga que saturan la zona, varios focos nuevos de misiones, incluyendo submarinos y navíos de la Horda y la Alianza, nuevas mecánicas de viaje y combate subacuático, varias cuevas embolsadas libres de las garras del agua, dos nuevas mazmorras de cinco jugadores (Trono de las Mareas y Fauce Abisal), ¡y la primera oportunidad de explorar los restos de la una vez majestuosa ciudad de Vashj’ir!
 

Mensaje de ayuda en una botella encontrada a la deriva en el mar

Necesito tu ayuda. Se acaba el tiempo. Estoy preso en algo que espero sólo sea una pesadilla.

Hace unos días estaba disfrutando de la brisa del océano. Estábamos decididos a tomar control de rutas comerciales claves para la victoria sobre la Horda en el mar. Su flota apareció en nuestras miras. Nuestro mundo se tornó en el del ensordecedor grito de batalla, el olor a pólvora y el miedo. Aunque, pensándolo ahora, aquello no era miedo de verdad.

No estábamos solos en aquellas aguas. Nuestra maquinaria de guerra naval atrajo la atención y nos convirtió en presas. Con nuestro navío ya destrozado e inundándose, vimos a una tremenda criatura alzarse desde las profundidades para romper el casco, sumergiéndonos hasta la base del mar. Todo fue muy rápido. Fui rápido en mi salida al agua, esperando reagruparme con cualquier superviviente que pudiese encontrar en un denso jardín de kelp, luchando constantemente por una oportunidad para respirar. En ese momento, comenzó el asalto. Enjambres de brutales naga aparecieron de todas direcciones y capturaron a muchos de nosotros. Golpeado casi hasta la muerte, desperté agonizante, encadenado.

Y aquí sigo. Sólo puedo describir nuestra prisión como un espacio muy grande, y de alguna manerea, muy vivo. Ahora estamos en manos de los naga. Los compañeros de tripulación que están en mejor condición que yo son llevados a trabajos de esclavo.

Uno ha escapado. Thomas. No llego muy lejos antes de que viera como le traían de nuevo. Antes de ser forzado a trabajar, habló presa del pánico de un gran caparazón que protege esta prisión viviente, muchísimas ruinas de elfos de la noche en la distancia, la celebración de extraños rituales naga, y a los vrykul del mar batallando con nuestros captores. No tenía mucho sentido. Quizá estaba loco. O quizá lo esté yo al pensar que los vrykul están peleando para liberarnos.

Las patrullas de la prisión están aquí otra vez. Envía aviso a Ventormenta. La ciudad sumergida no está extinta. Los naga traman algo horroroso. Por favor, ayuda.