Adelanto de zonas de Mists of Pandaria: Cima Kun-Lai
Mists of Pandaria
por Benzenn el septiembre 18º a las 4:00pm

Según las palabras de Wrathion, Pandaria es una tierra de “historias, misterios... y oportunidades”. ¡Y la Cima Kun-Lai ofrece todo esto! A través de diversas charlas con los diseñadores, hemos explorado varios lugares de Pandaria. Hoy, sacamos de su rutina a Dave "Fargo" Kosak, Diseñador de Misiones Principal de World of Warcraft, para que nos hable de la majestuosidad de la Cima Kun-Lai.

"Kun-Lai Summit Hero"

"Shadow-Pan Hero"

P. ¿Podrías nombrarnos tres de tus ubicaciones o lugares favoritos que piensas que los jugadores no deberían perderse durante sus travesías en la zona?
R. ¡Es difícil nombrar solo tres! La Cima Kun-Lai es una de las zonas más grandes de la expansión y abarca una franja enorme de terreno. Comenzando por las estepas altas, llegarás al pie de una enorme cordillera donde viven terribles tribus de hozen montañeses y se está desarrollando una invasión yaungol. Si sigues subiendo por las laderas, llegarás al frío virulento de las cumbres. Hasta hay un bosquecito que bordea las costas del norte así que, sin dudas, hay mucha variedad.

Ahora, si tuviera que hacer de guía turístico, tendría algunos lugares destacados que no podría dejar de mencionar.

En primer lugar, el solo hecho de llegar a la zona es una aventura. Atravesarás la Escalera Velada, esculpida directamente en la ladera norte del Valle de los Cuatro Vientos. Asegúrate de leer un poco acerca de la historia de la escalera en un descanso que hay después de la tercera parte de la subida y luego detente a tomar un trago en la Taberna en la Niebla. ¡Ya casi llegas! Intenta no mirar fijo al saurok albino cuando navegues por el río subterráneo camino a la Aldea Binan, el asentamiento pandaren más grande de la zona.

Si te gusta el alpinismo, hay algunas cumbres para tener en cuenta. La Cumbre Kota es famosa por sus bayas... y por el yeti iracundo que las come. Se rumorea que cerca de la cima, vive un domador de mascotas pandaren. Pista: los rumores son ciertos. Pero hasta la majestuosa Cumbre Kota pierde brillo en comparación con su vecina, el Monte Nieverest, la cumbre más alta de todo Azeroth (la medimos). Diría que la vista es increíble, pero quedas muy encima de las nubes. Es impresionante. La leyenda cuenta que el último emperador pandaren escaló la cima en busca de la sabiduría del Dragón de Jade... y tú también tendrás tus propias razones para escalar las laderas.

Si tuviera que limitarme a tres lugares, supongo que no podría dejar afuera el Monasterio del Shadopan. Es el cuartel general de la primera y única línea de defensa de Pandaria: los shadopan. El último emperador les encomendó la misión sagrada de proteger la tierra de la energía oscura de los sha. Los shadopan también proporcionan hombres para el muro del Espinazo del Dragón y protegen a la gente común del terror de los mántides. Es mucho para estos muchachos, así que, como podrás imaginarte, su monasterio es, al mismo tiempo, una fortaleza y un lugar de profunda meditación. Está enclavado en las cumbres de las montañas y es absolutamente hermoso. Los shadopan necesitarán tu ayuda cuando su monasterio sea invadido por los sha: podrás sumar algunos puntos con la facción si vas al calabozo a ‘ayudarlos.

  

P. Desde el punto de vista de la historia, ¿cuáles son las cosas más importantes que suceden aquí?
R. ¡Muchas! Uno de nuestros objetivos para Mists of Pandaria era ofrecer más zonas no lineales, y Kun-Lai, más que ninguna otra zona, es la encarnación de esta meta. Así que pasa de todo y hay mucho para explorar y descubrir.

El Sha de la ira se ha escapado de su prisión en el monasterio shadopan y está sembrando el caos en toda la zona. Reúne un grupo de asalto y podrás derribarlo, pero, de lo contrario, será mejor que trates de evitarlo. Está provocando pánico entre todos los habitantes de la zona.

Por ejemplo, los hozen montañeses agresivos que viven en las tierras altas están furiosos y fuera de control. Los grúmel locales, que van y vienen con sus mercancías por la “Senda Arpillera”, están siendo masacrados, así que, si tienes tiempo, serías de mucha ayuda para ellos.

Mientras tanto, lo sucedido en el Desierto del Pavor hizo que los yaungol tuvieran que abandonar sus hogares para huir del otro lado del muro. Una vez que entren en tierras pandaren, comenzarán a aniquilar todo lo que encuentren en su camino. Sus bandas de guerreros errantes dejaron un sendero de destrucción a su paso. Tanto la Alianza como la Horda pueden dar una mano para inclinar hacia el otro lado la balanza de la guerra y, de paso, reclamar soberanía sobre un par de pueblos clave en el centro de la zona.

Los trols zandalari no traman nada bueno. Son antiguos aliados de los hombres del saco de Pandaria, los mogu. Para rastrear a los zandalari tendrás que entrar en el Valle de los Emperadores, un cementerio antiguo y extenso en lo alto de las montañas. La aventura concluye con un último esfuerzo desesperado por salvar una aldea pandaren desamparada de la costa.

Finalmente, esta zona ofrece un suceso que, para mí, es la parte más emocionante de la expansión. El Tigre Blanco –uno de los cuatro Augustos Celestiales que protegen Pandaria– te está esperando en su templo, que está aquí, en Kun-Lai. En el corazón sagrado del imperio pandaren, se está debatiendo acaloradamente si el resto de las razas mortales provenientes de más allá de las nieblas deben ser aceptadas en Pandaria o no. Quizá puedas ayudarlos a tomar una decisión.
 

   

P. Mencionas todo tipo de facciones y razas: ¡Yaungol! ¡Mogu! ¡Grúmel! ¿Quiénes son?
R. Nuestro objetivo desde el principio fue transmitir la sensación de que Pandaria es un lugar nuevo, con un ecosistema propio. Obviamente, en Kun-Lai hay culturas que chocan constantemente.

Los yaungol son una rama de la raza tauren. Quedaron atrapados en Pandaria hace diez mil años, después de que el continente se separó durante el Cataclismo. Son un pueblo orgulloso que quiso mantener su estilo de vida nómada: no aceptaron someterse a la autoridad de ningún emperador. Se los obligó a sobrevivir en las tierras rigurosas que se encuentran del otro lado del muro del Espinazo del Dragón, donde están en constante conflicto con los mántides. Esto los ha hecho extremadamente fuertes.

En el extremo opuesto están los pequeños y humildes grúmel. Estos pequeñines han sido mercaderes, mensajeros y comerciantes desde los tiempos del antiguo imperio mogu. Pueden cargar varias veces su propio peso. Su ruta de comercio principal –“La Senda Arpillera”– es el sustento del Monasterio del Shadopan. Cuando llegues a la zona por primera vez, encontrarás que la senda está siendo atacada por los devastadores hozen montañeses, con lo que a los pequeños grúmel les vendrá muy bien tu ayuda. ¡Ah! Mientras estés allí asegúrate de pasar por el Bazar grúmel, un mercado gigantesco donde encontrarás una de las monturas más lujosas de Pandaria: el Yak de gran expedición.

Ya hemos hablado de los toscos mogu en otro momento, pero podrás ahondar en su historia aquí en Kun-Lai, el hogar del Valle de los Emperadores. Hace miles y miles de años, los mogu estaban separados en tribus y reinos en guerra. Entonces, llegó Lei-Shen, “El rey del trueno”, que destrozó algunos cráneos hasta que los mogu se rindieron ante él. Luego, continuó conquistando y esclavizando al resto de las razas pandaren, unificó el idioma y creó el primer imperio. Fue Lei-Shen quien comenzó con la construcción del muro del Espinazo del Dragón y fue probablemente Lei-Shen quien forjó la alianza con los antiguos zandalari. El imperio mogu cayó en la revolución pandaren hace mucho tiempo, pero si llegara a aparecer alguien con la capacidad de volver a unir a los mogu... bueno, sería un desastre.

También existe una facción importante con la que te toparás en Kun-Lai. Los shadopan necesitan tu ayuda: primero, para ahuyentar la invasión yaungol y volver a asegurar el muro. Después, también puedes ayudarlos a quitar la contaminación de los sha de su monasterio. Cuando te ganes su confianza, puedes arremangarte para ayudarlos en su campaña por las Estepas de Tong Long... pero me estoy adelantando demasiado. Eso pertenece a otra zona, y lo hablaremos en otro momento.

  

  

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